Crisis de Afinia: 3 pedidos de auxilio oficial
La crisis de Afinia obligó a Empresas Públicas de Medellín a suspender nuevos auxilios financieros para su filial en la Costa Caribe durante este periodo. La decisión fue anunciada por el gerente general de la entidad antioqueña, John Maya Salazar, quien solicitó medidas regulatorias estructurales al Gobierno Nacional para proteger las finanzas públicas.
El impacto financiero en el presupuesto de Medellín
Las dificultades que atraviesa la filial en la Costa Caribe comenzaron a reflejarse de forma directa en las finanzas de la capital de Antioquia. Durante la radicación del proyecto de presupuesto municipal, se evidenció que las transferencias proyectadas de la empresa matriz tendrán un recorte cercano a $1,3 billones frente a lo presupuestado inicialmente para el cierre del cuatrienio.
De acuerdo con la información expuesta ante el Concejo de Medellín, los recursos que la entidad aportará al distrito pasarán de $2,8 billones a $1,5 billones en 2027. Esta disminución de caja responde en gran parte a los desembolsos extraordinarios que la organización realizó el año pasado por $1,5 billones para respaldar la operatividad de la filial, un escenario derivado de la persistente crisis de Afinia que no puede sostenerse de manera indefinida.
Factores detrás del déficit y el papel de la sequía
La compleja situación de liquidez responde a una combinación de factores operativos y climáticos. La compañía enfrenta los efectos del fenómeno de El Niño más severo registrado en 150 años, lo que obligó a adoptar una estrategia preventiva de almacenamiento de agua en centrales estratégicas como Hidroituango y Guatapé.
Para no desabastecer las reservas hídricas, la organización redujo su generación propia y se vio obligada a comprar energía en bolsa a tarifas elevadas. Este desfase entre el costo de compra y el valor de venta comercial presiona los márgenes del negocio, mientras que la filial atiende una zona donde el mercado de la energía presenta un promedio de recaudo de apenas 57%.
El panorama operativo muestra disparidades críticas según la zona geográfica. En departamentos como Cesar, las pérdidas totales de energía alcanzan un 40% y cuatro de cada diez usuarios no realizan el pago de la factura, una realidad que agrava la crisis de Afinia e impacta la estabilidad del sistema interconectado.
¿Qué soluciones estructurales planteó EPM al Gobierno Nacional?
Frente al agotamiento de recursos locales, el alcalde Federico Gutiérrez y el gerente John Maya Salazar sostuvieron reuniones con el presidente Abelardo de la Espriella para definir salidas normativas. Para asegurar el cierre operativo del año en curso, se gestionó un auxilio financiero nacional por $800.000 millones, desembolsado en dos tramos iguales entre octubre y diciembre.
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Sin embargo, la administración advirtió que la inyección monetaria no resolverá la crisis de Afinia sin reformas de fondo. Por esta razón, la entidad propuso tres medidas esenciales:
- Establecer por ley o decreto la obligatoriedad de sistemas de medición prepago para estratos 0, 1 y 2, facilitando la regularización de 160.000 clientes en zonas subnormales.
- Fortalecer los procesos judiciales por defraudación de fluidos en establecimientos comerciales como hoteles y discotecas, promoviendo acciones que incluyan la extinción de dominio.
- Acelerar la cobertura técnica de medición prepagada para viabilizar comercialmente el mercado de la energía en los departamentos de la región.
Desde la perspectiva de la compañía, atender con medidores prepago a los sectores vulnerables permitiría normalizar más de la mitad de los 1,8 millones de clientes atendidos en la región norte. Al mismo tiempo, sancionar con rigor la defraudación de fluidos en los grandes comercios evitará pérdidas millonarias que actualmente desangran la operación.
Próximos pasos para mitigar la crisis de Afinia
La búsqueda de soluciones definitivas resulta determinante para la estabilidad económica regional, dado que la Costa Caribe representa casi la tercera parte del mercado de la energía en Colombia. Un deterioro prolongado en los pagos a generadores y proveedores podría generar repercusiones operativas en el resto de los departamentos del país.
Mientras se definen los mecanismos legales propuestos a la Presidencia de la República, la empresa mantendrá la suspensión de inyecciones de capital propio. El avance de la temporada seca asociada al fenómeno de El Niño mantendrá la atención sobre la capacidad de recaudo y la sostenibilidad del servicio público en el territorio nacional.
La resolución de la crisis de Afinia dependerá de la celeridad con que el Gobierno Nacional expida las normas solicitadas y ejecute las transferencias comprometidas para evitar un colapso en la prestación eléctrica.
Fuente: elcolombiano.com


