REXI: Antioquia propone elevar tope al 10%
REXI: Antioquia propone elevar al 10% el tope de Obras por Impuestos para financiar la reconstrucción.
Antioquia y Medellín dieron un paso concreto hacia la articulación con el Gobierno Nacional para enfrentar los estragos del reciente terremoto, al presentar un nuevo mecanismo financiero que busca movilizar recursos privados hacia la reconstrucción del país. El gobernador Andrés Julián Rendón y el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, junto con la corporación Proantioquia, expusieron ante el presidente Abelardo De la Espriella una propuesta bautizada como REXI, sigla de Reconstrucción por Impuestos, diseñada para inyectar un flujo histórico de capital privado hacia las regiones más afectadas.
La iniciativa surge como respuesta directa al llamado que el propio jefe de Estado había hecho previamente al sector privado, invitándolo a unir esfuerzos frente a la emergencia nacional derivada del sismo. Según explicaron los promotores del mecanismo, la propuesta toma como punto de partida el modelo ya existente de “Obras por Impuestos”, una herramienta que hasta ahora ha permitido a las empresas destinar parte de su impuesto de renta a la financiación de proyectos públicos, pero que sería potenciada de manera excepcional para atender la coyuntura actual.
El cambio central que plantea REXI tiene que ver con el porcentaje que las empresas pueden destinar a este tipo de obras. Actualmente, la normativa permite a las compañías orientar hasta el 1% de su impuesto de renta hacia proyectos públicos. La propuesta presentada por Antioquia busca elevar ese tope hasta el 10%, un incremento sustancial que, según los cálculos de los promotores, podría transformar de manera significativa la capacidad de financiación disponible para la reconstrucción.
De acuerdo con las cifras manejadas por la Gobernación, Colombia recauda anualmente cerca de 150 billones de pesos por concepto de impuesto de renta. Si el ajuste propuesto se llegara a aprobar, este mecanismo permitiría orientar cerca de 15 billones de pesos al año exclusivamente hacia la rehabilitación y reconstrucción de los departamentos afectados por el terremoto, un monto que representaría un salto considerable frente a los recursos movilizados actualmente bajo el esquema tradicional de Obras por Impuestos.
Uno de los elementos que distingue a esta propuesta es la forma en que se ejecutarían los recursos. A diferencia de otros mecanismos de financiación pública, los dineros recaudados bajo REXI no pasarían por la estructura burocrática estatal, sino que serían las propias empresas privadas las encargadas de asumir directamente la ejecución de las obras. El gobernador Rendón explicó a través de sus canales oficiales que la propuesta busca que los privados asuman las obras ejecutándolas con transparencia, eficiencia y en tiempo récord, algo que consideró indispensable para que las comunidades afectadas puedan rehacer su vida con rapidez.
Conscientes de que una medida de este tipo podría generar inquietudes en otras regiones vulnerables del país, los promotores de la iniciativa fueron enfáticos en aclarar que los recursos de REXI operarían como un monto adicional al que ya existe, y no como una sustitución de otras fuentes de financiación. En ese sentido, precisaron que los dineros ya aprobados por el Consejo Superior de Política Fiscal (Confis) para los municipios PDET, es decir, aquellos con Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial, así como para las Zonas Más Afectadas por el Conflicto Armado (Zomac), están plenamente garantizados y no sufrirán ningún tipo de recorte como consecuencia de esta nueva propuesta.
Como muestra del compromiso institucional con la puesta en marcha del mecanismo, el equipo especializado en Obras por Impuestos de la Gobernación de Antioquia trabajará de manera articulada con el Gobierno Nacional para acompañar todo el proceso de estructuración legal y técnica que requiere una iniciativa de este tipo. La expectativa de los promotores es que REXI pueda entrar en vigencia en el menor tiempo posible, dado el carácter urgente de las necesidades de reconstrucción tras el terremoto.
La propuesta se suma a otras acciones que distintas entidades territoriales han venido impulsando en las últimas semanas para apoyar la respuesta institucional frente al desastre natural, en un contexto en el que tanto gobiernos locales como el Gobierno Nacional buscan fórmulas conjuntas que permitan acelerar la llegada de recursos a las zonas más golpeadas. De concretarse, REXI se convertiría en uno de los mecanismos financieros más ambiciosos surgidos hasta ahora desde una entidad territorial para enfrentar la emergencia, y su avance dependerá en buena medida de la velocidad con la que se surtan los trámites legales necesarios para su implementación.


