Fallo de tutela ordena medidas urgentes por hipopótamos que amenazan a 23 estudiantes en el río Nare
Un juez concedió una acción de tutela para proteger a 23 estudiantes que navegan a diario por el río Nare. La orden judicial exige a Corantioquia fijar medidas de control frente al riesgo de ataques por la presencia de hipopótamos.
La compleja problemática socioambiental derivada de la proliferación de fauna invasora en las fuentes hídricas del departamento escaló formalmente a los estrados judiciales. Tras la interposición de una acción de tutela motivada por el peligro constante al que se exponen decenas de menores campesinos, un juzgado promiscuo municipal con sede en Puerto Berrío amparó de manera categórica los derechos fundamentales a la vida, la integridad física y la educación de los niños y adolescentes que dependen del transporte fluvial para desplazarse a sus aulas de clase en el municipio ribereño de Puerto Nare.
El recurso legal fue liderado por los voceros comunitarios Juber Martínez Giraldo y Norman Ferney Vélez Daza, quienes denunciaron que cerca de 23 alumnos matriculados en la Institución Educativa Rural Jorge Enrique Villegas y en el Centro Educativo Rural El Gatico navegan obligatoriamente dos veces al día a través de la corriente fluvial. Durante los recorridos habituales, las lanchas escolares han tenido encuentros amenazantes y avistamientos a escasos metros con ejemplares adultos de hipopótamos, sin que hasta el momento existieran protocolos mínimos de contingencia.
Medidas perentorias dictadas en la tutela contra autoridades ambientales
La decisión judicial vinculó como actor central a la corporación ambiental regional Corantioquia, fijándole plazos estrictos e improrrogables para resolver la situación. El despacho determinó que la entidad dispone de un mes para adelantar la correspondiente valoración técnica de los mamíferos que conforman el denominado “Grupo Nare” y definir una ruta de intervención que resulte legalmente viable, eficaz y proporcional, amparada en los postulados de contención, confinamiento o erradicación biológica del animal.
Una vez quede establecido el dictamen científico definitivo, la corporación contará con un segundo mes para iniciar las labores operativas sobre el terreno. El operador judicial aclaró que la tutela no impone una fórmula específica —sea esterilización quirúrgica masiva, traslado internacional a santuarios o caza de control—, dejando en manos exclusivas de los comités ambientales la determinación técnica, pero exigiendo celeridad ante el evidente riesgo de una tragedia en el agua.
Asimismo, la sentencia conmina a la Gobernación de Antioquia, a la administración municipal de Puerto Nare y a la compañía concesionaria del transporte escolar para que en un plazo máximo de 48 horas instalen boyas y señalización preventiva, implementen un sistema de alertas tempranas con los pescadores y verifiquen los chalecos y motores de las lanchas. El juez ordenó expresamente evitar la suspensión de las clases presenciales, luego de que las directivas locales plantearan enviar a los menores a la virtualidad por temor a embestidas.
Los antecedentes en la zona dan cuenta de la agresividad territorial de esta especie introducida. El pasado 24 de julio, un grupo de pescadores artesanales reportó haber sido embestido por un ejemplar en la cuenca, sufriendo el hundimiento de su canoa. Los censos oficiales confirman que los individuos presentan desplazamientos continuos de entre 5 y 29 kilómetros a lo largo del cauce, consolidando un núcleo reproductivo activo en el Magdalena Medio que desborda los recursos financieros ordinarios de las entidades locales.
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El debate de fondo sobre el manejo de esta especie exótica invasora continúa abierto en el país, especialmente tras enfriarse las propuestas de traslados masivos hacia reservas del exterior. Con la notificación formal de esta providencia judicial, la comunidad escolar espera que el Ministerio de Ambiente y las autoridades del departamento coordinen la logística requerida para que los niños puedan acudir a sus escuelas rurales sin el temor de naufragar por el asedio de animales salvajes.


