Paro armado en Santa Marta paralizó el comercio, el transporte y desató éxodo de turistas hacia el aeropuerto
Paro armado impuesto por estructuras ilegales sumió a Santa Marta en una parálisis generalizada del transporte, el comercio y las actividades cotidianas. Turistas y residentes debieron refugiarse en terminales y zonas custodiadas ante el confinamiento forzado vivido en el Magdalena.
Rionegro, Antioquia, 25 de septiembre de 2026. Diversos sectores ciudadanos y gremiales informaron la magnitud del impacto social y económico que afectará la reactivación turística y de transporte en el Caribe colombiano. La imposición de una jornada de paro armado atribuida a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (Acsn) dejó a la ciudad de Santa Marta en una parálisis casi total de sus actividades comerciales, escolares y de movilidad durante 48 horas críticas, según informaron testimonios directos de pobladores y crónicas de veedores en la capital del Magdalena.
El constreñimiento ejercido por los grupos armados ilegales forzó el cierre generalizado de locales, almacenes y restaurantes en el centro histórico, avenidas principales y corredores suburbanos. El transporte público colectivo y el servicio de taxis redujeron drásticamente su operación ante amenazas directas contra conductores, convirtiendo arterias neurálgicas en vías desiertas y obligando a los habitantes a resguardarse en sus viviendas para proteger su integridad física.
¿Cómo se vivió el confinamiento urbano y el impacto en el sector turístico?
De acuerdo con relatos de ciudadanos y visitantes que transitaban entre Ciénaga, Taganga y la capital magdalenense, el único punto con aparente actividad comercial operaba en el entorno de la Plaza de Bolívar frente a la sede de la Alcaldía Distrital, gracias al cordón de seguridad conformado por unidades de la Fuerza Pública. En contraste, sectores neurálgicos como El Rodadero, Bello Horizonte y los accesos a la Troncal del Caribe permanecieron bajo un ambiente de zozobra e inactividad.
La incertidumbre derivó en un éxodo repentino de viajeros hacia el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar. Cientos de turistas nacionales y extranjeros abarrotaron las salas de espera y los pasillos de la terminal aérea, recostados sobre sus equipajes a la espera de adelantar sus itinerarios de vuelo para abandonar la ciudad, convirtiendo las instalaciones aeroportuarias en uno de los pocos refugios con funcionamiento continuo en medio de la contingencia.
Datos clave del impacto del paro armado
- Territorio afectado: Santa Marta, Ciénaga, Zona Bananera y estribaciones de la Sierra Nevada.
- Duración de la parálisis: Jornada de 48 horas de restricciones y amenazas al comercio.
- Sector transporte: Cese casi total de taxis y rutas de transporte colectivo urbano.
- Sector comercial: Cierre masivo de establecimientos, locales de barrio y almacenes.
- Punto de concentración de viajeros: Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Santa Marta.
- Autoría señalada: Estructuras armadas asociadas a las Acsn (‘Los Pachenca’).
- Respuesta institucional: Militarización de puntos estratégicos y patrullajes de la Fuerza Pública.
- Fuentes oficiales: Autoridades locales, gremios turísticos y reportes ciudadanos en terreno.
¿Qué manifestaron analistas y testigos sobre la parálisis en la ciudad?
Diversos observadores ciudadanos señalaron que por primera vez en la historia reciente una capital del Caribe y enclave portuario fundamental experimentó una suspensión tan drástica de sus dinámicas productivas por cuenta del temor colectivo, exigiendo que las operaciones militares se traduzcan en garantías permanentes sobre las calles y vías intermunicipales.
¿Cómo afecta esto a los ciudadanos en el Oriente antioqueño?
Para las agencias de viajes, operadores turísticos, transportadores de carga y cientos de familias del Oriente antioqueño que eligen a Santa Marta y el Parque Tayrona como destino vacacional predilecto durante las semanas de receso, estos hechos de alteración del orden público evidencian la vulnerabilidad logística de las rutas hacia la Costa Atlántica. Asimismo, la parálisis comercial interrumpe cadenas de suministro agroindustrial y fletes terrestres que conectan al Altiplano con los puertos del Caribe, reiterando la urgencia de exigir corredores viales seguros para el comercio y el descanso.
Contexto: la respuesta del Estado y el control de corredores estratégicos
El paro armado fue decretado por la estructura ilegal tras las recientes operaciones de la Fuerza Pública en las partes altas de la Sierra Nevada, donde fueron neutralizados mandos cabecillas. Ante el anuncio de las organizaciones armadas, el Gobierno Nacional dispuso el sobrevuelo de helicópteros y el despliegue de patrullas mixtas en barrios periféricos y la Troncal del Caribe para restablecer la movilidad y contrarrestar el constreñimiento a comerciantes y transportadores.
Preguntas frecuentes
¿Qué motivó la parálisis comercial y del transporte en Santa Marta?
Un paro armado de 48 horas decretado por grupos armados ilegales que amenazaron con atentados a transportadores y comerciantes.
¿Qué situación se presentó en el aeropuerto de la ciudad?
El Aeropuerto Simón Bolívar se saturó de turistas que buscaban anticipar sus vuelos para evacuar la zona turística ante la falta de transporte y servicios.
¿Qué municipios del Magdalena sufrieron el impacto de la medida ilegal?
Además de Santa Marta, se registraron afectaciones en Ciénaga, Zona Bananera y los pasos rurales hacia La Guajira.
¿Qué medidas adoptaron las autoridades de seguridad?
El Ejecutivo y la Fuerza Pública desplegaron patrullajes combinados y militarizaron zonas críticas para retomar el control territorial.
Únete a nuestro canal en YouTube
Las brigadas de la Policía de Turismo y los batallones de alta montaña continuarán con el acompañamiento en las rutas viales para garantizar el regreso seguro de los viajeros y la reapertura total de los negocios.


